Violencia por nada: Qué hay detrás de las nuevas peleas juveniles

 

Son chicos de entre 14 y 20 años, buen nivel educativo y sin apuros económicos. Pero cuando salen a bailar pueden terminar matándose a golpes. La falta de límites, la sensación de impunidad y el exceso de alcohol, factores clave.

"Cerca de un 80 por ciento de los jóvenes de entre 16 y 18 años resuelve sus conflictos a las trompadas. Muchos terminan con lesiones, y en algunos casos hasta con denuncias policiales. En la última década, la citación de padres a los colegios por enfrentamientos físicos de sus hijos aumentó un 60 por ciento", señala el psicoanalista Fernando Osorio, autor del libro "Violencia en las escuelas".

Estadísticas parciales ofrecen pistas para entender por qué se repiten los casos de violencia entre jóvenes que, en apariencia, no tienen justificaciones sociales (pobreza, falta de educación, desempleo paterno). Entre 2001 y 2003, el 3 por ciento de las causas penales instruidas en los juzgados porteños tuvieron como imputados a jóvenes menores de 18 años. De ellas, 48 por ciento pertenecía a hogares de bajos recursos y el 52 por ciento, a chicos de clase media y alta. A su vez, un relevamiento realizado el año pasado por la Facultad de Derecho de la UBA junto con UNESCO entre 1.800 profesionales de la educación, reveló que ocho de cada diez asumían no estar formados para manejar situaciones de violencia. Entre ellos, el 75 por ciento trabajaba en colegios privados que asisten a una población de clase media y alta.

En la segunda valla de control de ingreso del boliche Mint, entre el Aeroparque y el río, jóvenes musculosos empujan y gritan para tratar de entrar gratis. No lo consiguen y empiezan a "meterse púa" entre sí:

—El patovica dijo que no vas a entrar porque sos un negro de mierda. Si insistís, te va a sacar del forro del culo.

—¿Cuál? ¿cuál?, decime quién es que lo mato.

—Te va a matar él a vos, enano.

Repetirán escenas parecidas hasta las cuatro de la mañana. Los patovicas miran sin prestarles atención y siguen bebiendo de una latita negra y roja.

 

Patricio tiene 20 años, le gusta salir a bailar y el sábado pasado estuvo con sus amigos en la zona de Costanera Norte, una hora antes de que allí fuera atacado Matías Bragagnolo. Y dice: "''Me tiraste el trago'', ésa es la excusa nueva para generar una pelea. Uno va a bailar tranquilo, pero todo el mundo sabe que puede haber piñas. Eso de grupos de diez contra uno o dos pasa mucho. A mí me pasó dos o tres veces. Una vez en Plaza Serrano porque sin querer le tiré la bicicleta a un pibe, o porque tenía una remera que decía England. Y a veces la Policía y la Prefectura no se meten como deberían".

Claudio Mate, subsecretario de Prevención de las Adicciones bonaerense, aleja otro cliché recurrente a la hora de explicar la violencia juvenil: "Yo no creo que la televisión y la playstation generen violencia. Pero junto a otros factores, sí estoy seguro de que la naturalizan. Esa violencia antes era considerada aberrante, y la aberración es un dique moral de contención que impide pasar de la imagen al acto violento. Ahora vivimos como en un juego virtual, en el que está disociado el acto de violencia —que se vuelve posible— y la sensación de aberración que debiera producir. Esto está pasando fuertemente".




VIOLENCIA ESCOLAR

DOS NIÑAS HERMANAS (4º y 1º DE ESO) SE HAN VISTO OBLIGADAS A DEJAR EL INSTITUTO HUYENDO DE LOS ACOSOS Y AGRESIONES DE OTRA ALUMNA.

LAS AMENAZAS Y AGRESIONES TRASCENDIERON AL EXTERIOR Y LA FAMILIA HA TENIDO QUE ABANDONAR SU BARRIO E IRSE A VIVIR FUERA DE LA CIUDAD.

SEVILLA.- 22 de Noviembre 2004.

Los acosos se han producido desde el primer día, tirándole bolas de papel en clase e insultándola. Y alcanzaron una dimensión superior el 24 de Septiembre en un recreo al ser  amenazada e insultada la hermana pequeña y recibir una paliza con golpes en cabeza y espalda la hermana mayor cuando quiso intervenir para que la dejara.

Dice la madre que el Jefe de Estudios  y el tutor la atendieron y propusieron acompañarla a su casa para evitar que la atacaran por la calle, pero al final se fueron solas las hermanas, y la otra aprovechó para ir a su lado insultándolas a gritos.

Al día siguiente acudió la madre al instituto y dice que el Subjefe de estudios no se quiso implicar, dando largas.

 Como solución le propusieron que ella misma acudiese al recreo y vigilase a sus hijas. Viendo que continuaban los insultos y las agresiones.

Entonces, el Equipo Directivo aconsejó a la madre como solución que sus hijas no mirasen a la agresora, que no le hicieran ni caso. Ella pidió un cambio de clase, que no estuviesen juntas. La Dirección no accedió a dicha petición porque había problemas de ratio.

La madre también fue acosada e insultada por parte de la compañera. La madre izo una denuncia a la policía Nacional.

A consecuencia de todo ello, las dos niñas padecieron un fuerte shock postraumático, estando por un periodo pendientes de atención en la Unidad de Salud Mental Infantil de la Consejería de Salud.


Marbella – 21 de Mayo 2007

Los padres de una menor de 14 años, alumna de un instituto de San Pedro Alcántara (Marbella), han presentado una denuncia ante la Policía tras la paliza sufrida por su hija el pasado jueves a manos de varias compañeras/os en las propias instalaciones del centro.

Una de ellas grabó la agresión con el móvil, que ha sido colgada en Internet. En el vídeo, se observa cómo la adolescente se pelea en el suelo con otra compañera, pero también cómo varios de los espectadores intervienen en la trifulca golpeando en más de una ocasión a la víctima e incluso pegándole una patada, además de tirarle del pelo.

"Tiene un derrame en el ojo, bocados en la oreja, le duele el cuello y sufre mareos", describe el padre de la menor, José Antonio Gil. "La niña no quiere salir a ningún sitio y tendremos que llevarla a tratamiento psicológico", confirma el padre.

La dirección del instituto está estudiando el caso y los agresores podrían exponerse a la expulsión temporal a un cambio de centro.


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