Catástrofe de krakatoa

La erupción volcánica provocó unos 40.000 muertos, un 90% en las costas vecinas,
arrollados por la serie de gigantescas olas causadas al hundirse o
evaporarse la isla, que quedó casi borrada del mapa. La principal arma homicida del volcán fuera el agua, los tsunamis.
El estruendo del momento culminante del viejo Krakatoa, a las 10:02 de
aquel día de 1883, uno de los sonidos más ensordecedores escuchados
nunca en la Tierra, pudo oírse a 4.700 kilómetros de distancia y la
alteración del mar se percibió hasta en el canal de la Mancha.. Las ondas de presión atmosférica producidas por la gigantesca explosión (de grado seis en el índice de
explosividad volcánica), equivalente a 200 megatones de TNT (la
mayor bomba construida por el hombre es de 50 megatones), dieron siete
veces la vuelta al mundo. Parte de la costa de Indonesia resultó completamente
arrasada; desaparecieron 160 poblaciones del este de Java y el sur de
Sumatra-Ketimbang, Telok Betong, Merak, Tyringin, convertidas en
pantanos y desoladas superficies de barro gris; la isla de Sebesi quedó
sumergida y no se salvó ni uno de sus 3.000 habitantes. Una cañonera
holandesa, el Berow, llevada como un juguete por uno de los tsunami,
quedó varada en medio de la jungla javanesa, a tres kilómetros y medio
del mar. Durante años el navío permaneció embarrancado entre los
árboles.
La
deshabitada isla de Krakatoa, parte de un archipiélagoque ya había
explotado 60.000 años antes, era un gran volcán dormido,
con tres conos, que se desperezaba periódicamente. Los javaneses lo
identificaban con el temido dios Orang Alijeh, cuya fulgurante
eyaculación fecundaba a la diosa océano.